sábado 19 de septiembre de 2009

Buy someone you love a Coke

La primera vez que fui a la tienda coca cola de Las Vegas quedé impresionada, los vasos, las diferentes versiones de cocacolas, las libretitas, ropa, posters y cuadros viejitos o vintage, todo me pareció genial, sin embargo pensé: si compro algo es como ser un comercial andante, haciendo publicidad gratis a la marca y ni tan gratis, estaría ¿pagandoles por hacerles publicidad? ¿qué clase de ciudadano en sus 5 sentidos hace eso? (o 6 sentidos en caso de ser ciudadana o el niño de la película de sexto sentido) así que me opuse a la idea... eso no es para mi, yo si tengo dignidad, conmigo no juegan. Entonces ahí la vi, una linda botellita de edición especial que decía Las Vegas el perfecto pretexto para comprar algo sin dejar a un lado mi "ideología", un recuerdo de Las Vegas y de la tienda de cocacola, 2 en 1 que mas podía pedir, así que lo hice me lleve a casa este autosouvenir, ¿pero por qué compraste esa botella tan cara? no es una simple botella ¿que no ves? dice Las Vegas, es un recuerdito como los llaveros o las camisetas solo que mas original (cof cof y caro).


Feliz propietaria de esta botella.

El 14 de septiembre de 2009 vuelvo a la tienda, esta vez sin mas intención que la de visitar, observar y pasar un rato agradable, reviso el segundo piso me vuelvo a enamorar de los posters vintange, esta vez veo separadores de libros, nuevas botellas, tarros, relojes, lapices, plumas... en fin, todo esos productos que esos inhumanos deberían regalar en lugar de vender y no aguanto las ganas de comprar un tarro, este para mi papá, ¿que clase de hija es una que no le lleva algún recuerdito a su padre? después de comprar el mencionado objeto me dispuse a bajar al primer piso, a lo lejos brillaban unas lindas pulseras y unos hermosos collares que parecían murmurar: ven, acércate, te estuvimos esperando, la garraaa se mueveee he sido elegido... algo así como los monitos extraterrestres de Toy story cuando llega Sid el niño malo (por cierto ya casi sale la 3) a pescarlos con la garra, es ahí cuando me pregunto ¿autosuvenir-time? pero no caigo esta vez, ¡oh no! esta vez salgo heroicamente de la tienda con la cabeza en alto y la mirada triunfal y el tarro en la mano derecha. Tranquila camino un rato, aproximadamente una hora fuera de la tienda para despejarme cuando de pronto de regreso al hotel paso frente a la tienda de coca-cola volteo con Pablo y le digo: Amor! ahorita vengo es que voy a comprar una cadenita bellisima que me encantó.




Lo siguiente en mi lista

1 comentarios:

  1. Esos de la Coca Cola si que saben hacer que uno compre por comprar, yo estuve a punto de hacer lo mismo.

    Saludos

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